Synopsis

Siegfried

Act I
In his cave in the forest, the dwarf Mime forges a sword for his foster son Siegfried. He hates Siegfried but hopes that the boy will kill the dragon Fafner, who guards the Nibelungs’ treasure, so that Mime can take the all-powerful ring from it. Siegfried arrives and smashes the new sword, raging at Mime’s incompetence. Having realized that he can’t be the dwarf’s son, as there is no physical resemblance between them, he demands to know who his parents were. For the first time, Mime tells Siegfried how he found his mother, Sieglinde, in the woods, who died giving birth to him. When he shows Siegfried the fragments of his father’s sword, Nothung, Siegfried orders Mime to repair it for him and rushes out.

As Mime sinks down in despair, a stranger enters. It is Wotan, lord of the gods, in human disguise as the Wanderer. He challenges the fearful Mime to a riddle competition, in which the loser forfeits his head. The Wanderer easily answers Mime’s three questions about the Nibelungs, the giants, and the gods. Mime in turn knows the answers to the traveler’s first two questions but gives up in terror when asked who will repair the sword Nothung. The Wanderer admonishes Mime for enquiring about faraway matters when he knows nothing about what closely concerns him. Then he departs, leaving the dwarf’s head to “him who knows no fear” and who will re-forge the magic blade.

When Siegfried returns demanding his father’s sword, Mime tells him that he can’t repair it. He vainly tries to explain the concept of fear to the boy and, in order to teach him, proposes a visit to Fafner’s cave. Siegfried agrees and enthusiastically begins to forge the sword himself. While he works, Mime prepares a sleeping potion to give to Siegfried once he has killed Fafner. Flashing the finished sword, Siegfried smashes the anvil in half and runs off into the forest.

Act II
The same night, Mime’s brother Alberich is hiding by the entrance to Fafner’s cave, obsessed with winning back the ring for himself. The Wanderer enters and tells the Nibelung to watch out for Mime. He then wakes Fafner and warns him that a young hero is on his way to kill him. Unimpressed, the dragon goes back to sleep.

As Dawn breaks, Mime and Siegfried arrive. Caught up in the peaceful beauty of the woods, Siegfried thinks about his parents. He tries to imitate the song of a bird on a reed pipe but fails and blows his horn instead. This awakens Fafner, and in the ensuing fight Siegfried kills the dragon. With his dying words, Fafner warns the boy of the destructive power of the treasure. When Siegfried accidentally touches a drop of Fafner’s blood to his lips, he suddenly understands the singing of the bird, which directs him to the gold in the cave. Alberich and Mime appear quarreling but withdraw as Siegfried returns with the ring and the Tarnhelm. The bird warns Siegfried not to trust Mime, and when the dwarf offers him the potion, Siegfried kills him. The bird then tells Siegfried of a beautiful woman named Brünnhilde, asleep on a mountain surrounded by fire. He sets out to find her.

Act III
High on a mountain pass, the Wanderer summons Erda, goddess of the Earth, to learn the gods’ fate. She evades his questions, and he resigns himself to the impending end of the gods’ reign. His hope now rests with Brünnhilde and Siegfried. When Siegfried approaches, making fun of the god whom he takes for a simple old man, the Wanderer attempts to block his path. With a stroke of his sword, Siegfried shatters the Wanderer’s spear—the same spear that smashed Nothung to pieces years before. Defeated, the Wanderer retreats.

Siegfried reaches the mountaintop where Brünnhilde sleeps. Never having seen a woman before, he thinks he has discovered a man. When he removes Brünnhilde’s armor, he is overwhelmed by the sight of her beauty and finally realizes the meaning of fear. Mastering his emotions, he awakens her with a kiss. Hailing the daylight, Brünnhilde is overjoyed to learn that it is Siegfried who has brought her back to life. She tries to resist his declarations of passion, realizing that earthly love must end her immortal life, but finally gives in and joins Siegfried in praise of love.

Synopsis

Siegfried

Acto I
Dentro de su cueva inmersa en el bosque, el enano Mime forja una espada para Sigfrido, su hijo adoptivo. (“Zwangvolle Plage!”). Odia al muchacho, pero espera que mate al dragón Fafner, que custodia el tesoro de los nibelungos, para poder hacerse con el todopoderoso anillo y dominar el mundo. Sigfrido entra corriendo, toma en su mano la nueva espada y la destroza, furioso ante la incompetencia de Mime. Con fingida inocencia, el enano le ofrece comida y amables palabras, pero a Sigfrido no le interesa nada de eso. Sabe que no puede ser el verdadero hijo de Mime, ya que no hay ningún parecido físico entre ellos, y exige saber quiénes son sus padres. Por primera vez, Mime le cuenta a Sigfrido que encontró a su madre, Sieglinde/Sieglinda, en el bosque, y que ella falleció en el parto. A Sigfrido le conmueve la historia, pero quiere pruebas. Cuando Mime le muestra los fragmentos de Notung, la espada de su padre, Sigfrido le ordena a Mime que la repare y sale a toda prisa.
Mime se hunde en la desesperación, y entra un extraño. Es Wotan, señor de los dioses, disfrazado de humano, y haciéndose pasar por un caminante (“Heil dir, weiser Schmied”). Reta al asustado Mime a un juego de acertijos, y el perdedor se quedará sin cabeza. El caminante responde fácilmente a las tres preguntas de Mime: le dice quien vive debajo de la tierra (los nibelungos), en la tierra (los gigantes), y por encima (los dioses). Mime, a su vez, responde correctamente a las dos primeras preguntas del caminante, pero aterrado, debe reconocer su ignorancia cuando le pregunta quién reparará la espada Notung. El caminante reprende a Mime por preguntar cosas que no necesita saber en lugar de lo que le concierne de cerca. Se marcha, dejándole la cabeza del enano a “aquel que no conoce el miedo”, y que será quien forje de nuevo la espada mágica. Cuando Sigfrido regresa exigiendo la espada de su padre, Mime le dice que no puede repararla, y trata en vano de explicarle el concepto del miedo. Para enseñárselo, propone ir a visitar la cueva de Fafner. Sigfrido accede, y se pone a forjar con entusiasmo la espada él mismo. (“Nothung! Neidliches Schwert!”). Mientras trabaja, Mime prepara una poción que le dará a Sigfrido para que se duerma, una vez que haya matado a Fafner. Agitando la espada terminada, el muchacho parte en dos el yunque, y se precipita camino del bosque.

Acto II
Esa misma noche, Alberich, el hermano de Mime, se oculta a la entrada de la cueva de Fafner, obsesionado con la idea de recuperar el anillo. Entra el caminante, y le asegura al nibelungo que no ha venido a por el anillo. Advierte a Alberich que tenga cuidado con Mime. Después, despierta a Fafner y le anuncia que un joven héroe viene de camino para matarlo. El dragón, sin darle importancia, se vuelve a dormir. El caminante y Alberich desaparecen.
Al amanecer, llegan Mime y Sigfrido. El joven le dice a Mime que se vaya, y envuelto en la apacible belleza del bosque, piensa en sus padres (Susurros del bosque). Al escuchar el canto de un pájaro, intenta imitarlo con un tubo de lengüeta, pero no lo consigue, así que se pone a tocar su cuerno. Éste despierta a Fafner, quien sale de la cueva, y durante la lucha que prosigue, Sigfrido mata al dragón. Con su último aliento, advierte al muchacho del destructivo poder del tesoro. De pronto, al tocarse los labios con una gota de la sangre de Fafner sin querer, Sigfrido entiende el canto del pájaro, que le guía hasta el oro de la cueva (“Hei! Siegfried gehört nun der Niblungen Hort!”). Alberich y Mime aparecen en plena disputa, pero se retiran cuando Sigfrido sale con el anillo y el Tarnhelm. El pájaro le avisa de que no debe confiar en Mime, y cuando el enano vuelve con la poción, Sigfrido lo mata. Después, el pájaro le habla de una bella mujer llamada Brunilda, que duerme en una montaña rodeada de fuego. Se dirige inmediatamente a buscarla.

Acto III
En un desfiladero salvaje, el caminante invoca a Erda, la diosa de la Tierra para que le dé a conocer el destino de los dioses (“Wache, Wala!”). Ella evita sus preguntas, y él se resigna al inminente fin del reino de los dioses. Ahora su única esperanza yace en Brunilda y Sigfrido y en el poder redentor de su amor. Cuando Sigfrido se acerca, riéndose del dios que toma por un simple anciano, el caminante intenta impedirle pasar. Con un golpe de Notung, Sigfrido rompe la lanza del caminante (la misma que años atrás hizo pedazos a Notung), y avanza.
Amanece en la cima de la montaña en la que duerme Brunilda. Sigfrido, que nunca había visto a una mujer, cree que ha encontrado a un hombre. Cuando le quita la armadura a Brunilda, se queda abrumado ante su belleza. Controlando sus emociones, despierta a la joven con un beso. Saludando a la luz del día (“Heil dir, Sonne!”), Brunilda se llena de gozo al saber que Sigfrido es quien la ha devuelto a la vida. Al principio, se resiste a sus apasionadas declaraciones, porque se da cuenta de que el amor terrenal pondrá fin a su inmortalidad. (“Ewig war ich”). Pero al comprender que ha perdido su divinidad y se ha convertido en una mujer mortal, se despide del Valhalla y se une a Sigfrido para alabar al amor.

Synopsis

Siegfried

Acte I
Dans sa grotte au cœur de la forêt, le nain Mime forge une épée pour son fils adoptif Siegfried (“Zwangvolle Plage!”). Il hait le jeune garçon, mais espère que Siegfried tuera le dragon Fafner, qui garde le trésor des Nibelungen. Ainsi, Mime pourra s'approprier l'anneau tout-puissant et régner sur le monde. Siegfried entre en courant, prend la nouvelle épée et la brise, furieux contre l'incompétence de Mime. Le nain, feignant l'innocence, lui offre à manger et lui murmure quelques paroles affables, mais Siegfried ne veut rien entendre. Il sait qu'il ne peut être le véritable fils de Mime, car il n'y a aucune ressemblance entre eux. Il exige de savoir qui sont ses parents. Pour la première fois, Mime révèle à Siegfried comment il a trouvé sa mère, Sieglinde, dans les bois, et comment elle est morte en lui donnant naissance. Siegfried est ému par l'histoire, mais exige une preuve. Lorsque Mime lui montre les débris de Nothung, l'épée de son père, Siegfried ordonne à Mime de la lui réparer et sort précipitamment.
Tandis que Mime sombre dans le désespoir, un étranger paraît. C'est Wotan, le seigneur des dieux, déguisé en humain, et se faisant appeler le Vagabond ("Heil dir, weiser Schmied"). Il propose à un Mime effrayé un jeu de charade, dont le perdant devra renoncer à sa tête. Le Vagabond répond sans peine aux trois questions de Mime : qui vit sous la terre (les Nibelungen), sur la terre (les géants), et au-dessus (les dieux). A son tour, Mime répond correctement aux deux premières questions du voyageur, mais, terrifié, doit reconnaître son ignorance lorsqu'il lui est demandé qui réparera l'épée Nothung. Le Vagabond reproche vivement à Mime d'avoir posé des questions éloignées de la réalité, alors qu'il ignore des choses qui le concernent directement. Il sort, laissant la tête du nain à "celui qui ne connaît point la peur" et qui saura reforger l'épée magique.
Lorsque Siegfried revient et exige l'épée de son père, Mime lui annonce qu'il ne peut la réparer et essaie vainement de lui expliquer la notion de peur. Afin de la lui apprendre, il lui propose d'aller visiter la grotte de Fafner. Siegfried accepte et se met avec entrain à forger lui-même l'épée (“Nothung! Neidliches Schwert!”). Tandis qu'il travaille, Mime prépare une potion censée endormir Siegfried une fois qu'il aura tué Fafner. Brandissant l'épée réparée, le jeune garçon coupe l'enclume en deux et se précipite dans la forêt.

Acte II
La même nuit, le frère de Mime, Alberich, se cache près de l'entrée de la grotte de Fafner, obsédé par l'idée de récupérer l'anneau. Le Vagabond entre. Il affirme au Nibelung pris de court qu'il ne cherche pas l'anneau. Cependant, il conseille à Alberich de se méfier de Mime. Il réveille ensuite Fafner et lui annonce qu'un jeune héros est en route pour venir le tuer. Peu impressionné, le dragon se rendort. Le Vagabond et Alberich disparaissent.
A l'aube, Mime et Siegfried entrent. Le jeune homme renvoie Mime et, fasciné par la beauté paisible des bois, pense à ses parents (Murmures de la Forêt). Ecoutant le chant d'un oiseau, il essaie de l'imiter avec une flûte en roseau. Il n'y parvient pas, et préfère jouer de son cor. Ceci réveille Fafner, qui sort de sa grotte. Lors du combat qui s'ensuit, Siegfried tue le dragon. Dans son dernier souffle, ce dernier avertit le jeune garçon que le trésor a un pouvoir destructeur. Lorsque Siegfried touche accidentellement des lèvres une goutte du sang de Fafner, il comprend soudain le chant de l'oiseau, qui le guide jusqu'à l'or dans la grotte (“Hei! Siegfried gehört nun der Niblungen Hort!”). Alberich et Mime entrent, en pleine dispute, mais se retirent tandis que Siegfried ressort avec l'anneau et le Tarnhelm. L'oiseau prévient Siegfried de ne pas faire confiance à Mime. Lorsque le nain revient avec la potion, Siegfried le tue. L'oiseau parle ensuite à Siegfried d'une belle femme nommée Brünnhilde, qui dort sur une montagne encerclée de feu. Siegfried se lance immédiatement à sa recherche.

Acte III
Sur le col d'une montagne sauvage, le Vagabond appelle Erda, déesse de la Terre, pour connaître le destin des dieux (“Wache, Wala!”). Elle élude ses questions, et il se résout à la fin imminente du règne des dieux. Son seul espoir réside à présent en Brünnhilde et Siegfried, et le pouvoir rédempteur de leur amour. Lorsque Siegfried approche, se moquant du dieu qu'il prend pour un simple vieillard, le Vagabond tente de lui barrer le chemin. D'un coup de Nothung, Siegfried brise la lance du Vagabond (celle-là même qui avait réduit Nothung en morceaux des années auparavant), et avance.
L'aube se lève sur le sommet de la montagne où dort Brünnhilde. Siegfried, qui n'a jamais vu de femme, croit avoir trouvé un homme. Lorsqu'il retire l'armure de Brünnhilde, il est bouleversé à la vue de sa beauté. Pour la première fois, il ressent la peur. Maîtrisant ses émotions, il éveille la jeune fille d'un baiser. Saluant la lumière du jour ("Heil dir, Sonne!"), Brünnhilde est ravie d'apprendre que c'est Siegfried qui l'a ramenée à la vie. Elle commence par résister à ses déclarations enflammées, car elle se rend compte qu'un amour terrestre mettra forcément fin à son immortalité (“Ewig war ich”). Comprenant enfin qu'elle a perdu sa divinité et qu'elle n'est plus qu'une mortelle, elle fait ses adieux au Walhalla et se joint à Siegfried pour chanter les louanges de l'amour.

Synopsis

Siegfried

Erster Akt
In seiner Höhle im Wald schmiedet der Zwerg Mime ein Schwert für seinen Ziehsohn Siegfried („Zwangvolle Plage!“). Er hasst den Knaben, hofft aber, dass Siegfried den Drachen Fafner töten wird, der den Schatz der Nibelungen bewacht, so dass Mime den allmächtigen Ring bekommen und damit die Welt regieren kann. Siegfried kommt hereingelaufen, nimmt das neue Schwert in die Hand und zerbricht es voller Wut über Mimes Unfähigkeit. Der Zwerg tut unschuldig und bietet ihm Essen und freundliche Worte an, aber Siegfried ist daran nicht interessiert. Er weiß, dass er nicht Mimes leiblicher Sohn sein kann, da es keinerlei körperliche Ähnlichkeit zwischen ihnen gibt, und er verlangt zu erfahren, wer seine Eltern waren. Zum ersten Mal erzählt Mime Siegfried, wie er seine Mutter Sieglinde im Wald fand, und wie sie bei seiner Geburt starb. Siegfried rührt die Geschichte, aber er verlangt nach Beweisen. Als Mime ihm die Bruchstücke seines väterlichen Schwertes, Nothung, zeigt, befiehlt Siegfried Mime, es für ihn zu reparieren.
Als Mime verzweifelt zusammensinkt, kommt ein Fremder herein. Es ist Wotan, der Göttervater, der sich als Wanderer verkleidet hat („Heil dir, weiser Schmied“). Er fordert den ängstlichen Mime zu einem Rätselwettbewerb heraus, bei dem der Verlierer seinen Kopf einbüßen soll. Der Wanderer beantwortet mit Leichtigkeit die drei Fragen Mimes – wer lebt unter der Erde (die Nibelungen), auf der Erde (die Riesen) und über ihr (die Götter). Mime dagegen weiß die Antworten auf die ersten zwei Fragen des Wanderers, gibt aber verängstigt auf, als er gefragt wird, wer das Schwert Nothung reparieren wird. Der Wanderer weist Mime dafür zurecht, dass er nach fernliegenden Dingen fragt, während er nichts über die Dinge weiß, die ihn unmittelbar angehen. Darauf geht er und überlässt Mimes Kopf „dem, der keine Furcht kennt“ und der das Zauberschwert neu zusammenschmieden wird.
Als Siegfried zurückkehrt und das Schwert seines Vaters verlangt, sagt Mime ihm, er könne es nicht reparieren, und versucht vergeblich, dem Jüngling zu erklären, was Angst ist. Um es ihm beizubringen, schlägt er einen Besuch bei Fafners Höhle vor. Siegfried stimmt zu und beginnt voller Begeisterung, selbst das Schwert zu schmieden („Nothung! Neidliches Schwert!“) Während er arbeitet, bereitet Mime einen Schlaftrunk zu, den er Siegfried verabreichen will, nachdem dieser Fafner getötet hat. Der Jüngling fuchtelt mit dem fertigen Schwert herum, haut den Amboss entzwei und läuft in den Wald.

Zweiter Akt
Während derselben Nacht versteckt sich Mimes Bruder Alberich in der Nähe des Eingangs zu Fafners Höhle, da er besessen ist von der Idee, den Ring zurückzugewinnen. Der Wanderer kommt hinzu und versichert dem erschreckten Nibelungen, dass er nicht an dem Ring interessiert ist. Statt dessen warnt er Alberich, auf Mime aufzupassen. Dann weckt er Fafner und sagt ihm, dass ein junger Held unterwegs sei, der ihn töten wolle. Der Drache ist nicht beeindruckt und geht wieder schlafen. Der Wanderer und Alberich verschwinden.
Bei Morgenanbruch kommen Mime und Siegfried an. Der Jüngling schickt Mime fort und denkt beim friedlichen Anblick des schönen Waldes an seine Eltern (Waldesrauschen). Er hört einen Vogel singen, versucht vergeblich, ihn auf einer Rohrflöte zu imitieren, und bläst schließlich stattdessen in sein Horn. Dies weckt Fafner auf, der aus seiner Höhle kommt, und in dem anschließenden Kampf tötet Siegfried den Drachen. Mit seinem letzten Atem warnt er den Jüngling vor der zerstörerischen Macht des Schatzes. Als Siegfried zufällig einen Tropfen von Fafners Blut an die Lippen führt, versteht er plötzlich den Gesang des Vogels, der ihn zu dem Gold in der Höhle weist („Hei! Siegfried gehört nun der Nibelungen Hort!“). Alberich und Mime erscheinen im Streit, ziehen sich aber zurück, als Siegfried mit dem Ring und dem Tarnhelm herauskommt. Der Vogel warnt Siegfried, Mime nicht zu trauen, und als der Zwerg mit dem Trank zurückkommt, tötet Siegfried ihn. Der Vogel erzählt Siegfried sodann von einer schönen Frau namens Brünnhilde, die auf einem Berg schläft, umgeben von einem Ring aus Feuer. Er bricht sofort auf, um sie zu finden.

Dritter Akt
Auf einem unwirtlichen Gebirgspass ruft der Wanderer Erda, die Göttin der Erde, herbei, um das Schicksal der Götter zu erfahren („Wache, Wala!“). Sie weicht der Frage aus, und er findet sich mit dem bevorstehenden Ende der Götterherrschaft ab. Seine Hoffnung setzt er nun in Brünnhilde und Siegfried und die erlösende Kraft ihrer Liebe. Als Siegfried sich nähert und sich über den Gott lustig macht, den er für irgendeinen alten Mann hält, versucht der Wanderer, seinen Weg zu versperren. Mit einem Schlag Nothungs zerschmettert Siegfried den Speer des Wanderers (denselben, der Jahre zuvor Nothung zerstört hatte) und setzt seinen Weg fort.
Auf dem Berg, wo Brünnhilde schläft, bricht der Morgen an. Siegfried, der noch nie zuvor eine Frau gesehen hat, glaubt, einen Mann entdeckt zu haben. Als er Brünnhildes Rüstung entfernt, ist er vom Anblick ihrer Schönheit überwältigt. Zum ersten Mal empfindet er Angst. Aber er bezwingt seine Gefühle und weckt das Mädchen mit einem Kuss. Brünnhilde begrüßt das Tageslicht („Heil dir, Sonne!“) und ist überglücklich, zu erfahren, dass es Siegfried war, der sie zum Leben wiedererweckt hat. Zuerst weist sie seine leidenschaftlichen Erklärungen zurück, da irdische Liebe ihr ewiges Leben beenden würde („Ewig war ich“). Schließlich jedoch begreift sie, dass sie keine Göttin mehr ist, sondern eine Sterbliche, verabschiedet sich von Walhall und stimmt in Siegfrieds Lob der Liebe ein.

Synopsis

Siegfried

Atto I
Mime tenta di ricostituire la spada Notung (“Zwangvolle Plage!”). Deve costruire una spada abbastanza resistente per la forza immensa di Siegfried, perché questo possa usarla contro il drago Fafner e rubare il tesoro. Entra Siegfried seguito da un orso al quale ordina d’inseguire Mime. È chiaro che Siegfried porta poco rispetto per Mime, che gli ribadisce la storia della sua infanzia ed il fatto di essersi occupato di lui da quando à nato. Siegfried non pare commosso dalla storia e chiede dettagli sui suoi genitori. Mime può soltanto dirgli il nome della madre e mostrargli i resti della spada Notung, che apparteneva al padre. Siegfried à felice di vedere la spada paterna ed ordina a Mime di ripararla. Poi esce dalla tana dichiarando la sua intenzione di abbandonare Mime e di avventurarsi per il mondo con la sua spada.
Wotan, travestito da nomade, s’inoltra nella tana di Mime (“Heil dir, weiser Schmied”).. Il Nomade promette di dimostrare la sua saggezza a pena di morte. Mime gli pone tre domande. Uno: “Qual è il popolo che vive nel sotto-terra?”, “I Nibelung”, risponde il Nomade. Due: “Qual è il popolo che vive sulla superficie della terra?”, “I giganti” risponde il Nomade. Tre: “Qual è il popolo che vive tra le nuvole?”, “gli dei”, risponde il Nomade, “sotto il comando di Wotan e della sua lancia”. Mime si accorge infine d’avere Wotan stesso davanti a sé e rabbrividisce dalla paura.
Ora tocca al Nomade di fare qualche domanda e Mime deve rispondere sotto pena di morte. Uno: “Qual è il popolo che Wotan ha trattato male ma che in realtà ama moltissimo?”, “I Wälsungs, Siegmund e Sieglinde," risponde Mime. Due: “Che spada dovrà usare Siegfried per uccidere Fafner?”, “la spada Notung”, risponde Mime. Tre: “chi mai riuscirà a rimettere insieme i pezzi della spada Notung?”, al quale Mime comincia a tremare poiché non conosce la risposta. Il Nomade gli spiega che solo colui che non ha mai conosciuto la paura potrà mai riparare la spada.
Siegfried ritorna nella caverna e scoprendo la spada ancora a pezzi, si mette lui stesso al lavoro, fischiettando (“Nothung! Neidliches Schwert!”). Mime ha un piano: utilizzare Siegfried per uccidere Fafner e rubargli il tesoro, poi addormentare Siegfried con una pozione magica e ucciderlo a sua volta con la stessa spada Notung. Siegfried ha finito di costruire la spada ed à fiero del suo lavoro. La spada è indistruttibile.

Atto II
Il Nomade si avvicina alla tana. Accanto siede Alberich che aspetta pazientemente la caduta di Fafner per recuperare il suo tesoro. Il Nomade promette ad Alberich di non immischiarsi nella lotta per il tesoro. Poi annuncia ad Alberich che il suo solo nemico sarà Mime, che ha con sé Siegfried.
Siegfried e Mime viaggiano attraverso la foresta, ma Siegfried non sopporta i capricci di Mime e lo respinge. Rimasto solo nella foresta, Siegfried tenta d’immaginarsi la madre. Poi sente il richiamo di un uccello della foresta e si dice che sarebbe bello poter capire il suo linguaggio. Poi decide di suonare lui stesso una canzone e tira fuori il corno, per vedere chi mai risponderà. Fafner il drago esce dalla sua tana, ma Siegfried rimane inalterato. Infila la spada nel cuore del drago e lo uccide sul colpo. Mentre sfila la spada, la sua mano è ricoperta del sangue bollente del drago. Per rinfrescarsi la mano, se la infila in bocca e al contatto della sua saliva con il sangue del drago, Siegfried comincia a capire il linguaggio degli uccelli (“Hei! Siegfried gehört nun der Niblungen Hort!”). Questi gli rivelano la storia dell’anello e del tesoro e gli annunciano che chiunque li possieda sarà sovrano di tutto il mondo. Siegfried sparisce nella tana di Fafner. Mime si assicura che il drago sia veramente morto e poi si dirige verso la tana, ma Alberich lo ferma e i due si contendono il tesoro. Poi si nascondono quando vedono Siegfried apparire con il Tarnhelm e l’anello. L’uccello lo avverte del tradimento di Mime. Mime si avvicina a Siegfried, con l’intenzione di ingannarlo perché questo gli dia il tesoro, ma oramai Siegfried può sentire tutto quello che passa per la mente di Mime. Così lo uccide. Siegfried ascolta l’uccello che gli racconta la storia di una bellissima donna che dorme su una montagna vicina, circondata da magiche fiamme. Eccitato dall’idea d’incontrarla e di avere una compagna, Siegfried si lancia alla sua ricerca.

Atto III
Il Nomade (Wotan) convoca Erda, la dea della terra (“Wache, Wala!”). Ma questa non ha risposte soddisfacenti e che solo la figlia che hanno avuto insieme, Brünnhilde, avrà una risposta. Wotan, furioso, dichiara volere la fine degli dei. Poi dice aver speranza solo in Siegfried, colui che non conosce la paura e che quindi non può essere toccato (o almeno spera) dalla maledizione di Alberich. Siegfried si avvicina alla montagna dove dorme Brünnhilde. Il Nomade appare sul suo cammino e lo blocca con la sua lancia, dicendogli che la stessa lancia ha già spezzato la spada Notung una volta. Convinto d’avere davanti a sé il nemico di suo padre, Siegfried si rallegra di avere l’opportunità di vendicarlo. Con Notung, Siegfried spezza la lancia di Wotan in mille pezzi.
Seigfried si lancia attraverso le fiamme, e ne esce intoccato. Poi scorge Brünnhilde, addormentata nella sua armaturaSiegfried pensa di aver trovato un giovane soldato. Usa la spada per rimuovere l’armatura e scopre il corpo femminile di Brünnhilde. Sorpreso dice “questo non è un uomo!” e si solleva rapidamente. Brünnhilde è la prima donna che Siegfried abbia mai visto e si chiede se per la prima volta nella sua vita non stia provando paura. Poi la sveglia con un bacio. Brünnhilde apre gli occhi e saluta il sole, il cielo e la giornata con energia (“Heil dir, Sonne!”). Siegfried si presenta ed i due s’innamorano immediatamente. Brünnhilde all’inizio si mostra impaurita dalle avances amorose di Siegfried e rimpiange il suo statuto immortale (“Ewig war ich”). Poi lo guarda, e si lascia andare alle gioie del nuovo amore e della passione.

Synopsis

Siegfried

Primeiro Ato
Numa caverna no fundo da floresta, o anão Mime forja uma espada para Siegfried, seu filho de criação (“Zwangvolle Plage!”). Ele detesta Siegfried, mas espera que o rapaz mate o dragão Fafner, que protege o tesouro dos nibelungos, para que possa obter o anel cheio de poderes e governar o mundo. Siegfried entra na caverna, toma a nova espada e a destrói, vociferado contra a incompetência de Mime. O anão, agindo inocentemente, lhe oferece comida e diz palavras doces, mas Siegfried não se interessa. Ele sabe que não é filho legítimo de Mime, já que não há qualquer semelhança física entre eles, e exige saber quem foram os seus pais. Pela primeira vez, Mime conta a Siegfried como encontrou a sua mãe, Sieglinde, na floresta e como ela morreu dando-o à luz. Siegfried se emociona com a história mas pede provas. Quando Mime lhe mostra os fragmentos da espada Nothung, que pertencera ao pai de Siegfried, este manda Mime consertá-la e corre para fora.
Enquanto Mime se desalenta, desesperado, um estranho entra na caverna. É Wotan, senhor dos deuses, disfarçado de andarilho (“Heil dir, weiser Schmied”). Ele desafia o receoso Mime para uma competição de charadas, na qual o perdedor oferecerá a cabeça como prenda. O andarilho responde sem problemas às três perguntas de Mime: quem vive no subsolo (os nibelungos), sobre a terra (os gigantes) e acima desta (os deuses). Mime, por sua vez, sabe a resposta das duas primeiras perguntas do viajante, mas desiste, aterrorizado, quando indagado sobre quem irá consertar a espada Nothung. O andarilho censura Mime por indagar sobre assuntos distantes, não tendo conhecimento sobre as coisas que lhe dizem respeito mais imediato. Em seguida, ele parte, deixando a cabeça do anão para “aquele que não conhece o medo” e que irá novamente forjar a lâmina mágica.
Quando Siegfried volta, exigindo a espada do seu pai, Mime lhe diz que não pode consertá-la e tenta em vão explicar ao rapaz o conceito de medo. Para lhe ensinar, ele propõe uma visita à caverna de Fafner. Siegfried concorda e começa a forjar a espada com entusiasmo (“Nothung! Neidliches Schwert!”). Enquanto ele trabalha, Mime prepara uma poção do sono, para dar a Siegfried assim que ele tiver matado Fafner. Brandindo a espada pronta, o rapaz estraçalha a bigorna em dois e corre para a floresta.

Segundo Ato
Na mesma noite, o irmão de Mime, Alberico, se esconde na entrada da caverna de Fafner, obcecado com a ideia de reconquistar o anel. Surge o andarilho, asseverando ao nibelungo assustado que não está atrás do anel. Em vez disso, ele adverte Alberico a ficar atento a Mime. O andarilho acorda Fafner e lhe diz que um jovem herói está vindo matá-lo. Pouco impressionado, o dragão volta a dormir. O andarilho e Alberico desaparecem.
Ao amanhecer, Mime e Siegfried chegam à caverna. O jovem manda Mime embora e, absorvido pela pacata beleza da floresta, pensa nos seus pais (murmúrios da floresta). Ao escutar a canção de um pássaro, ele tenta em vão imitá-la em uma flauta de bambu. Ele passa, então, a tocar a sua trompa. Isso desperta Fafner, que sai da caverna. Na luta que se sucede, Siegfried mata o dragão. No seu último suspiro, este adverte o rapaz quanto ao poder destruidor do tesouro. Quando Siegfried leva acidentalmente uma gota do sangue de Fafner aos seus lábios, ele passa subitamente a compreender o canto do pássaro, que o leva ao ouro no interior da caverna (“Hei! Siegfried gehört nun der Niblungen Hort!”). Alberico e Mime surgem brigando, mas se retiram quando Siegfried sai da caverna com o anel e o capacete Tarnhelm. O pássaro adverte Siegfried a não confiar em Mime e quando este retorna com a poção, Siegfried o mata. O pássaro conta a Siegfried sobre uma linda mulher chamada Brünnhilde, adormecida no topo de uma montanha e rodeada de fogo. Imediatamente, Siegfried parte em sua busca.

Terceiro Ato
Eu um ermo passo entre as montanhas, o andarilho invoca Erda, a deusa da Terra, para se informar sobre o destino dos deuses (“Wache, Wala!”). Ela desvia-se de suas perguntas e ele se resigna ao fim iminente do reino dos deuses. Agora, as suas esperanças apoiam-se em Brünnhilde e Siegfried, e no poder redentor do amor entre os dois. Quando Siegfried se aproxima, zombando do deus que ele presume ser um simples ancião, o andarilho tenta bloquear o seu caminho. Com um golpe de Nothung, Siegfried estilhaça a lança do andarilho (a mesma que havia estilhaçado Nothung anos antes) e avança.
A aurora surge no alto da montanha onde dorme Brünnhilde. Siegfried, que nunca havia visto uma mulher antes, acredita ter descoberto um homem. Quando retira a armadura de Brünnhilde, ele se espanta com a sua beleza. Pela primeira vez, ele sente medo. Controlando as suas emoções, ele desperta a moça com um beijo. Saudando a luz do dia (“Heil dir, Sonne!”), Brünnhilde exulta ao saber que foi Siegfried quem a trouxe de volta à vida. Inicialmente, ela resiste às declarações de paixão dele, dando-se conta que o amor terreno deverá encerrar a sua vida imortal (“Ewig war ich”). Por fim, ao compreender que a sua divindade, desaparecida, tornou-a uma mulher mortal, ela se despede de Valhala e acompanha Siegfried, louvando o amor.

Synopsis

Siegfried

第一幕
森の洞窟。小人のミーメが、息子ジークフリートのために剣を鍛造している。ジークフリートは実の子ではないし、憎らしいと思っているが、ニーベルングの宝を守っている大蛇のファーフナーを退治させて、全能の指環を手に入れるために育てている。ジークフリートが戻って来ると、ミーメが仕上げたばかりの剣を粉々に打ち砕いて彼の無能をなじる。外見が違い過ぎる小人のミーメと自分が親子のはずがないと気づいたジークフリートは、実の両親のことを尋ねる。ミーメは、ジークフリートを産んで息を引き取った母親ジークリンデを森の中で見つけた経緯を初めて話して聞かせる。そして父親ジークムントが持っていたノートゥングという剣の破片を見せると、ジークフリートはそれを鍛え直して剣にするよう指示してまた外に飛び出す。

途方に暮れるミーメのもとへ見知らぬ男が現れる。さすらい人に扮した神々の長ヴォータンだった。さすらい人は脅えるミーメに、互いの首を賭けて謎かけを出し合おうと持ちかける。彼はミーメが出題した、ニーベルング族、巨人族、神々に関する3つの問題に難なく答えたが、ミーメの方は、さすらい人からの「ノートゥングの剣を鍛え直せるのは誰か?」という3問目の問いに答えることができない。さすらい人は、自分に深い関わりを持つ身近なことがまるで分っていないのに、遠い世界のことばかり尋ねる愚を指摘し、「お前の首は、ノートゥングを鍛え直すことができる“恐れを知らぬ者”に預けよう」と言い置いて立ち去った。

ジークフリートがノートゥングの剣を取りに戻って来るが、ミーメは自分の手には負えないと言う。そして、「恐怖」について教えようと試みるが、ジークフリートには一向に伝わらないので、いっそファーフナーの洞窟へ行って来いと勧める。それならば、とジークフリートは自分の手で剣を鍛え直し始める。その間にミーメは眠り薬を作った。ジークフリートが首尾よく大蛇を倒したら始末するつもりだ。出来上がったノートゥングをかざし、一振りで鉄床を真っ二つに叩き割ると、ジークフリートは森へ向かって飛び出して行った。

第二幕
その晩、指環をあきらめきれないミーメの兄アルベリヒも、ファーフナーの洞窟の入り口に隠れていた。さすらい人がやって来て、ミーメに気を付けるよう忠告する。そして大蛇ファーフナーを起こし、若い英雄がお前を殺しにこちらへ向かっていると警告するが、大蛇は興味を示さず、再び眠りにつく。

夜が明けて、ミーメとジークフリートがやって来る。穏やかで美しい森の中で、ジークフリートは両親に思いを馳せる。葦笛で鳥のさえずりを真似ようとするがうまく行かないので、代わりに角笛を吹く。すると大蛇ファーフナーが目を覚ます。そして戦いの末、ジークフリートは大蛇を倒す。ファーフナーは死に際に、この指環には持ち主を滅ぼす力があると忠告する。ファーフナーの血が偶然、唇につくと、ジークフリートは突然、鳥のさえずりを理解できるようになり、その声に導かれて洞窟の奥の財宝へと向かう。アルベリヒとミーメが出てきて財宝を巡って喧嘩をするが、指環と隠れ頭巾を手にしたジークフリートが洞窟から出て来ると、再び姿を隠す。小鳥からミーメを信用しないようにと教えられたジークフリートは、薬を飲むよう勧めてきたミーメを殺す。小鳥はさらに、ある山の頂にブリュンヒルデという美しい女性が炎の壁に囲まれて眠っていることを教える。ジークフリートはその女性を求めて旅に出る。

第三幕
高い山の峰。さすらい人が、神々の行く末について尋ねようと地母神エルダを呼び出すが、エルダは答えをはぐらかす。彼は神々の支配の終焉が迫っていることを受け入れ、最後の望みをブリュンヒルデとジークフリートに託す。ジークフリートが通りかかるが、さすらい人をただの老人だと思って馬鹿にする。行く手を阻まれると、ジークフリートはノートゥングの一振りでさすらい人の槍を折ってしまう。それは何年も前に、ノートゥングを砕いた槍そのものだった。敗れたさすらい人は姿を消す。

ジークフリートはブリュンヒルデが眠る山頂に着いた。女性というものを見たことがなかったので、はじめは男性が眠っているのだと思う。しかし甲冑をはずすと、その美しさに打たれ、生まれて初めて「恐れ」というものを知る。恐れを克服したジークフリートはブリュンヒルデに接吻する。ブリュンヒルデは、自分を目覚めさせた英雄がジークフリートであったことを知って感動し、太陽へ感謝をささげる。人間と結ばれれば永遠の命を捨てなければならない——それを恐れたブリュンヒルデはジークフリートの情熱を拒もうとするが、最後には折れて、二人は愛の歓喜に包まれる。